jueves, 23 de abril de 2015

VIVIR DESPEINADA


Mafalda Despeinada

¡VIVE DESPEINADO!
“Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida
con mayor intensidad.

El mundo está loco. Definitivamente loco. Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga... Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…

Hacer el amor, despeina. Reírte a carcajadas, despeina. Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.  Quitarte la ropa, despeina. Besar a la persona que amas, despeina. Jugar, despeina. Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina. Bailar hasta agotarse, te deja el pelo irreconocible…

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado… Sin embargo, no tengas dudas de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, quítate, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derecha, ponte seria…

¿Y si decidiéramos estar deliberadamente despeinadas? Hacer el amor, correr, besar, abrazar, bailar, viajar, saltar, volar, cantar, admirar el paisaje, acostarnos tarde, levantarnos pronto, ponernos cómodas, disfrutar…

Es ley de la vida: siempre va a estar más despeinada la persona que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Lo único que realmente importa es que al mirarnos al espejo, veamos a la persona que realmente queramos ser.
¡DEJA QUE LA VIDA TE DESPEINE!”



Por Mafalda

Y si quieres pasarte al otro extremo vive analizando con Mide y Vencerás 

ATENCIÓN: ¡¡¡¡personajes altamente adictivos!!!!

Portada de El jugador.
“¡Que se vayan todos al diablo! ¿Qué soy ahora? Un cero. ¿Qué puedo ser mañana? ¡Mañana puedo
resucitar de entre los muertos, comenzar una vida nueva!”
                                                      El jugador, Fiodor Dostoievski

    Nunca una cita del propio libro describió tan bien todo lo que se puede encontrar en la obra. El jugador es ese vértigo que invade al humano ante las posibilidades de ganar o perder todo.

    Fiodor Dostoievski es el autor de esta magnífica obra perteneciente al realismo ruso. Aunque todo el mundo le conoce por la novela Crimen y castigo, este es otro de sus grandes escritos. Posee tintes autobiográficos y fue precisamente su adicción al juego lo que le llevo a endeudarse hasta el punto de escribir el libro como pago.

    El jugador fue escrito en 26 días y se nota. Hay capítulos que sobran o se alargan demasiado. Capítulos que pierden ese tinte adictivo que te lleva a pasar página tras página. Sin embargo, a pesar de todo las pasas y las aguantas porque esperas y obtienes en el resto esa indudable esencia de Dostoievski.

    Y es que su estilo es inconfundible. Encontramos personajes complicados con un montón de pliegues. Personajes que no dirigen su vida, que no tienen ningún tipo de control sobre ella.  No utiliza un gran número de ellos, con unos pocos se basta para convertir algo aparentemente simple en una madeja pero que muy bien enredada. Cualquier escritor debería leerlo y estudiar a las personas que crea a través de sus palabras.

    El inglés. El papel del inglés es otro de los elementos que muestran las prisas con las que fue creada la obra. Este hombre carece de complejidad, no sabemos nada de él y siempre aparece para salvar la situación o explicar algo. Es un típico ángel de la guarda al que el autor recurre siempre que necesita soluciones.

    Fiodor Dostoievski fue uno de los principales literatos de la Rusia zarista, una Rusia despótica y aristocrática que mandaba, engullía y despilfarraba. El jugador no se queda atrás en cuanto a crítica dura y mordaz a esta aristocracia demasiado creída.

    Una gran obra de ritmo rápido que engancha y sorprende a cualquiera.

“¡Que se vayan todos al diablo! ¿Qué soy ahora? Un cero. ¿Qué puedo ser mañana? ¡Mañana puedo resucitar de entre los muertos, comenzar una vida nueva!”

                                                                                    El jugador, Fiodor Dostoievski

Para más información sobre el autor os dejamos este pdf

JULIO CORTAZAR Y SUS COSILLAS

Julio Cortazar tocando. Fotografía de Alberto Jonquieres
-Utiliza elementos fantásticos para significar y crear metáfora.

-Su intención es la generación inmediata de un microscosmos lleno de elementos cotidianos que hagan que el lector se identifique y ahonde inmediatamente en el texto.

-La cantidad de texto que dedica a cada personaje en sus relatos indica el nivel de importancia que adquiere ese personaje en la historia.

-Cortazar maneja de una manera magistral la generación de la tensión.
Tensión en autopista sur: intriga (ocultación información ¿qué tipo de atasco es este?); suspense: hombre que no se intriga y se suicida o cuándo se va a acabar el atasco; tensión sexual; direccionalidad: plantea un objetivo a alcanzar que en este caso es París.

-Suele tener narradores bastante denotativos debido a que quiere transmitir sensación de objetividad y no manipulación, quiere que el elemento fantástico no chirríe y que esté integrado dentro de la cotidianidad como un elemento más de la realidad si sus narradores fueran subjetivos no nos creeríamos el elemento maravilloso, este nos chirriaría.

-Juega con realidades paralelas: le gusta jugar con realidades paralelas y entre ellas meter el objeto de extrañamiento. En general es un autor que le gusta experimentar jugando. Otra técnica que utiliza mucho es las realidades paralelas de espacio tiempo como la que se da en todos los fuegos el fuego en cuyos casos mete elementos comunes que aúnen ambas historias.

-Juega con el cambio de punto de vista. Por ejemplo en todos los fuegos el fuego cambia de una persona del pasado (antigüedad) a la persona que la representa en la realidad presente y las une a parte de que porque desempeñan el mismo rol lo hace a través de elementos interpuestos como un sentimiento, el fuego, una palabra dicha, un objeto… es algo mucho más obvio en el relato de la señorita Cora en el que se cambia de punto de vista con un elemento interpuesto como la manta, termómetro, jeringuilla,… un pensamiento que empieza uno y acaba el otro pero desde el otro punto de vista,…

El cambio de punto de vista final de la isla de mediodía cuando el prota tiende la mano al cuerpo flotante muerto y se podría decir que él se convierte en muerto porque pasamos a ver cómo llegan los demás a la playa y ahí solo hay un único cuerpo.

Aquí también veríamos el paralelismo porque conviven dos historias a la vez: la que nos cuenta el azafato de la isla y la de que el avión se estrella y en la orilla hay un único cadáver.

-En instrucciones para Howell también hay dos realidades paralelas. Aquí otra técnica que utiliza para ganar verosimilitud es la de poner las dudas que se están generando en el lector en boca del personaje.

-Recursos figurativos de Cortazar:
Mosaico de simultaneísta (como en la Autopista del sur que nos presenta un mosaico de personajes asociados a sus coches), la mixtura disonante (es decir la recreación de un mundo completamente cotidiano en el que te puedes identificar con personajes de profundidad psicológica y bastante individualizados en los que introduce un elemento disonante como que un atasco dure días o un tío al teléfono diciendo números y más números,…) visión plurifocal, la multiplicación de relatores (señorita Cora, todos los fuegos el fuego), la confusión entre tiempo externo e interno (como sucede cuando nos relata el azafato la isla de medio día), el flujo pluripersonal de la conciencia, la sugestión de lo aleatorio para infundir a la maquinación retórica el aura incierta de lo real.

-Su literatura sumamente personalizada con la incorporación de destalles y signos que permitan al lector anular la distancia retórica entre el autor y el lector y se instale pronto en el centro del relato.

-Utiliza el lenguaje de boda, lengua tergiversada, lengua telegráfica, lengua repetitiva, jerga, idiolecto o glosolalia, lengua inventada.


-Utiliza desdoblamiento psicológico  en “la isla a mediodía” “Todos los fuegos el fuego” y el “otro cielo”

viernes, 17 de abril de 2015

ANÁLISIS DE CIUDAD DE PERROS

Portada del Libro "La Ciudad y los Perros"
edición de la Real Academia Española
Ciudad de Perros comienza con una estructura in media res en el presente. Utiliza un sistema episódico en el que de manera paralela narra presente y pasado. La elección de este tipo de estructura apunta a que utilizará una estrategia de vasos comunicantes en la que el modo de narrar los acontecimientos de presente-pasado hace que lo que te cuenta del pasado afecte a tu visión de los personajes en el presente. 

De hecho, Vargas Llosa no comienza presentando a los actores mediante una descripción física o psicológica directa, si no que los pone a actuar. Nos hace conocerlos mediante la acción. 

En cambio, lo que sí nos describe desde el principio es el escenario en el que interactuarán los personajes. Al  poner el colegio militar en un primer plano desde el principio nos revela su importancia y nos habla de que sus rasgos definirán e influenciaran de alguna forma a los protagonistas. Un escenario en el cual los elementos recurrentes a los que Llosa vuelve una y otra vez son la luz, la neblina, las sombras y el frío. Además ya desde el comienzo lo dota de simbolismo. No es cualquier colegio, ni si quiera cualquier colegio militar, es un colegio situado al lado de un acantilado; con una vicuña, animal representativo del país, que no saben cómo ha llegado allí y que ni come ni duerme; una estatua de héroe en plena plaza,…

De hecho en esa estructura episódica paralela se definen dos escenarios: el colegio militar y la ciudad. El colegio militar es el presente donde los personajes tienen apodos y están en un espacio bastante limitado en el que hay violencia en todos los miembros. En cambio el pasado es la ciudad, un espacio mucho más extenso, donde las emociones no están tan ligadas a la agresividad y en el que tienen sus nombres reales.

En cuanto al narrador el autor cambia de tercera persona a primera según la escena. Nunca cambia de narrador cuando está dentro de un punto de vista, pero sí cuando salta a otro punto de vista.

Vargas Llosa utiliza el recurso de la enumeración tanto en acciones como en descripciones. 

Utiliza partes del cuerpo para describir a la persona. Por ejemplo, al Jaguar nos lo presenta, a parte de por sus acciones y palabras, por sus pies. Unos pies que huelen mal y luego unas manos que son como bólidos blancos, de pestañas corvas,… utiliza partes del cuerpo que no suelen ser las típicas. No nos habla de su color de pelo, ni de su mandíbula ni del color de sus ojos, nos señala que sus pestañas son corvas y que tiene unos ojos odiosos. 

Cuando cambia de punto de vista también cambia el narrador. Hay dos tipos, un narrador en primera persona, con monólogo interior en ocasiones, y otro en tercera. La voz se torna en una que da más poder a las descripciones y a través de ellas muestra una mayor sensibilidad. En cambio, cuando pasa al Poeta lo que se percibe es un aumento de las reflexiones, cargada de comparaciones y de un tono más literario.

Utiliza en determinados momentos una voz narrativa de monólogo interior directo libre cuando se trata del punto de vista del Poeta. Consigue esa sensación de monólogo interior desordenado al juntar, sin orden ni concierto, los elementos importantes que ha ido hilando con anterioridad. Por ejemplo: “Y si fuera un ciego, me saco los ojos de vidrio, le digo Pies Dorados te doy mis ojos, pero fíame, papa basta ya de putas, basta ya que el servicio no se abandona,…” 

Por otro lado usa unos motes cargados de significado, que ya están transmitiendo una cantidad importante de información al lector. Jaguar será fiero, agresivo y peligroso. El Poeta un soñador reflexivo con principios. El Esclavo, este apodo no augura nada bueno, nos cuenta que probablemente sea un personaje endeble, cobarde y sometido a sus compañeros. Los motes nos hacen, casi sin que nos demos cuenta, encasillar a los personajes en un estereotipo. Ahora sólo queda ver si el escritor los rompe o mantiene. 

El tono que se utiliza en los episodios del presente es el de violencia. Un ejemplo claro es la forma de escribir y presentar la escena en la que violan a una gallina y a un chico. La escena adquiere un mayor tono de violencia por la falta de claridad de quien habla, las expresiones, el diálogo confuso,… 

En cuanto al tema inferimos a través de estas palabras del Poeta al Esclavo: 

“…pero aquí eres militar aunque no quieras. Y lo que importa en el Ejército es ser bien macho, tener unos huevos de acero, ¿comprendes? O comes o te comen, no hay más remedio…
-Yo no quiero ser militar pero aquí uno se hace más hombre. Aprende a defenderse y a conocer la vida.”

Parece que estas palabras serán las que marquen el tema de la novela a lo largo de sus páginas.


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